Hielo, frío, duro, deslizante.. El patinaje sobre hielo es algo que me apasiona desde pequeñita, con a penas 6 añitos empecé el patinaje artístico, sobre ruedas, en Sevilla el hielo no dura mucho... yo quería aprender a patinar en línea, pero el curso del polideportivo nuevo era de patinaje artístico, con esa edad me daba un poco igual, a mi lo que me gustaba era patinar, llevaría usando patines desde los 4 años o así, los típicos fisherprice, pero con 6 pasé de unos patines de juguete a unos semiprofesionales.
El patinaje, qué pasión, hoy he estado viendo por mera casualidad competiciones de patinaje, en pareja y en solitario, me es imposible ver un salto y no recordar el nombre, o ver una caida y sentir lo que sientes cuando en el comienzo de una competición te caes por culpa de un centímetro tarde, por culpa de una chinita del suelo, o por culpa de falta de velocidad (o exceso), cuando caes y suena la música, los jueces y las gradas te miran, y tienes que continuar... aquel día tendría yo 8 años, sonaba la BSO de la Bella y la Bestia, vestía mi maillot morado oscuro, morado y blanco, con una capa azul, del mismo azul que mis mallas y que una mancha del maillot... una capa con un gorro inmenso que me quitaba nadamás comenzar el baile... un maillot que aún debe rondar entre mi ropa de pequeña...
Aún conservo la medalla, aún recuerdo las centésimas que perdí por aquella caida, aún recuerdo ver cómo el bronce se escapaba de mis manos...
Nunca antes había valorado cuánto significaron para mí esos años de patinadora "profesional", lo de estar federada, pertenecer a un club, hacer exámenes.. no había valorado cómo aprendí a distinguir la derecha y la izquierda, cómo desarrollé muy bien el equilibrio, cómo aprendí a no rendirme, a aprobar en el suelo más agarradizo y a volver a casa con la cabeza alta después de un suspenso más, cómo pude apreciar la admiración de las pequeñas al verme a mí, cómo a pesar de los obstáculos llegué a estar muy orgullosa de mis avances, de mis metas conseguidas, de llegar todo lo lejos que quise llegar, pues en un determinado momento tuve que dejarlo por los estudios, pero nunca olvidaré esos años, si no dejé el patinaje al suspender el test o al quedarme sin el bronce, ¿por qué iba a dejar la universidad? A mí nunca me han regalado nada, nunca, y ahora no iba a ser la primera vez. Tardaré, me costará, lo conseguiré.
El patinaje, qué pasión, hoy he estado viendo por mera casualidad competiciones de patinaje, en pareja y en solitario, me es imposible ver un salto y no recordar el nombre, o ver una caida y sentir lo que sientes cuando en el comienzo de una competición te caes por culpa de un centímetro tarde, por culpa de una chinita del suelo, o por culpa de falta de velocidad (o exceso), cuando caes y suena la música, los jueces y las gradas te miran, y tienes que continuar... aquel día tendría yo 8 años, sonaba la BSO de la Bella y la Bestia, vestía mi maillot morado oscuro, morado y blanco, con una capa azul, del mismo azul que mis mallas y que una mancha del maillot... una capa con un gorro inmenso que me quitaba nadamás comenzar el baile... un maillot que aún debe rondar entre mi ropa de pequeña...
Aún conservo la medalla, aún recuerdo las centésimas que perdí por aquella caida, aún recuerdo ver cómo el bronce se escapaba de mis manos...
Nunca antes había valorado cuánto significaron para mí esos años de patinadora "profesional", lo de estar federada, pertenecer a un club, hacer exámenes.. no había valorado cómo aprendí a distinguir la derecha y la izquierda, cómo desarrollé muy bien el equilibrio, cómo aprendí a no rendirme, a aprobar en el suelo más agarradizo y a volver a casa con la cabeza alta después de un suspenso más, cómo pude apreciar la admiración de las pequeñas al verme a mí, cómo a pesar de los obstáculos llegué a estar muy orgullosa de mis avances, de mis metas conseguidas, de llegar todo lo lejos que quise llegar, pues en un determinado momento tuve que dejarlo por los estudios, pero nunca olvidaré esos años, si no dejé el patinaje al suspender el test o al quedarme sin el bronce, ¿por qué iba a dejar la universidad? A mí nunca me han regalado nada, nunca, y ahora no iba a ser la primera vez. Tardaré, me costará, lo conseguiré.
This entry was posted
on 23:41
.
You can leave a response
and follow any responses to this entry through the
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.

0 comentarios